La frenectomía es un procedimiento quirúrgico sencillo pero muy útil dentro del ámbito odontológico y médico. Aunque su nombre puede sonar complejo, se trata de una intervención común que puede mejorar funciones básicas como el habla, la alimentación o la salud bucal en general.
¿Qué es una frenectomía?
Una frenectomía consiste en la eliminación o modificación de un frenillo, es decir, una pequeña banda de tejido que conecta dos estructuras del cuerpo. En la boca, existen principalmente dos tipos:
- Frenillo labial: une el labio superior con la encía.
- Frenillo lingual: conecta la lengua con el suelo de la boca.
Cuando estos tejidos son demasiado cortos, gruesos o están mal posicionados, pueden generar diversas dificultades.
¿Con qué objetivo se realiza?
El objetivo principal de una frenectomía es corregir problemas funcionales y prevenir complicaciones futuras. Entre los beneficios más destacados se encuentran:
Mejora de funciones básicas
Un frenillo lingual restrictivo puede limitar el movimiento de la lengua, como ocurre en la anquiloglosia (también conocida como “lengua anclada”). Esto puede afectar el habla, la pronunciación y la capacidad de tragar o masticar correctamente. La frenectomía permite recuperar la movilidad normal.
Corrección de problemas dentales
En algunos casos, el frenillo labial puede provocar separación entre los dientes (diastema), problemas en las encías o interferencias en tratamientos de ortodoncia. La intervención ayuda a prevenir o solucionar estas alteraciones.
Apoyo en la alimentación infantil
En bebés, un frenillo lingual corto puede dificultar la lactancia materna. La frenectomía mejora el agarre y facilita la alimentación, beneficiando tanto al bebé como a la madre.
Mejora de la higiene y comodidad
Eliminar un frenillo problemático puede facilitar la limpieza bucal y evitar molestias al usar prótesis dentales o aparatos de ortodoncia.
¿Cómo es el procedimiento?
La frenectomía es una intervención rápida y segura:
- Se realiza con anestesia local.
- Puede llevarse a cabo con bisturí o láser.
- Suele durar pocos minutos.
- La recuperación es rápida y con pocas molestias.
En algunos casos, el profesional puede recomendar ejercicios posteriores para mejorar la movilidad y evitar que el tejido cicatrice de forma restrictiva.
¿Cuándo es necesaria?
No todas las personas necesitan una frenectomía. Se recomienda cuando el frenillo provoca problemas claros en funciones como el habla, la alimentación, la posición dental o la salud de las encías. Un dentista u especialista será quien evalúe cada caso de forma individual.
